Líderes ambientales clasifican desechos para reciclaje

Fecha de publicación: 28 / ago. / 2020

Como parte del proceso de educación ambiental que facilita el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN), especialmente sobre las tres erres de la ecología -reducir, reutilizar y  reciclar- y con ello poner en práctica esos conocimientos,  los jóvenes que son capacitados como líderes ambientales participaron en la actividad denominada  mercado ambiental, la cual se llevó a cabo en la Escuela Oficial Rural Mixta aldea San Cristóbal El Bajo, ubicada en Antigua Guatemala, Sacatepéquez. 

El objetivo del mercado ambiental es fomentar la conciencia ambiental en los actores del proceso educativo, mediante su involucramiento activo en proyectos de gestión de residuos y desechos sólidos, informó Maria Nuñez, promotora de participación social y educación ambiental de la delegación de Sacatepéquez del MARN. 

Se denomina mercado ambiental a la práctica amigable con el ambiente para darle una buena gestión a los residuos que puedan ser reciclados, procesados y transformados, para que puedan ser aprovechados o reincorporados al ciclo de vida de la materia luego de su uso. 

Los jóvenes efectuaron la separación de desechos  sólidos y recolectaron aluminio, plástico, papel, vidrio y chatarra. 

Reciclar: Es un proceso mediante el cual los residuos que se separan de los desechos, se clasifican por tipo de material y se almacenan, a fin de reincorporarlos al ciclo productivo como materia prima. 

Reducir: Se refiere a reducir el consumo. Esto quiere decir que debemos comprar menos cosas o comprar cosas que son verdaderamente necesarias y que además no representen un peligro para el ambiente. 

Reutilizar: Quiere decir, darle otro uso a las cosas antes de tirarlas. Podemos transformar los objetos para convertirlos en algo útil y así ya no tendremos que tirarlos. 

El MARN por medio del proyecto denominado “Líderes Ambientales” prepara a jóvenes de 18 a 24 años en temas ambientales, para que desarrollen proyectos para la protección del ambiente y los recursos naturales, y así cumplir con lo establecido en la Ley de Servicio Cívico, Decreto No. 20-2003 del Congreso de la República.

La fase de inducción y las cuatro fases que contempla el servicio cívico tiene una duración de 728 horas, distribuidas en jornadas de ocho horas diarias. La capacitación comenzó el 27 de julio y concluye el 30 de noviembre del 2020.

Durante ese período de formación, los jóvenes desarrollarán actividades de protección, conservación y mejoramiento del ambiente y de los recursos naturales. También, en tareas de reforestación, así como el manejo de los residuos y desechos sólidos, así como en jornadas de limpieza.